Parques Nacionales de Costa Rica

Costa Rica creó en 1970 su red de parques nacionales, la cual es administrada por el SINAC desde 1994, este es un departamento del Ministerio del Ambiente y Energía encargado del mantenimiento, organización y planificación estratégica de todas las áreas protegidas del territorio.

El SINAC cuenta a su cargo 27 parques nacionales (UICN-II) y varias reservas biológicas y forestales que entran en categorías de manejo diferentes.

La recreación, la educación, investigación, capacitación, la protección de cuencas gracias a la vegetación natural y para la preservación de la biodiversidad, y, junto a esta el material genético ya que el 5% de toda la diversidad biológica de la Tierra está en este país según afirmaciones.

Biodiversidad

Las áreas protegidas de Costa Rica dan refugio a cientos de especies de mamíferos, reptiles, aves, anfibios, insectos, peces, plantas y hongos que son objeto de estudio de muchas instituciones a nivel mundial, algunas de estas especies son de gran importancia, porque debido a la destrucción de su hábitat están en peligro de extinción, como varias especies de ranas venenosas, el jaguar, el perezoso de dos dedos, serpientes como la bocaracá o la coral, y aves de gran tamaño como el águila arpía o las lapas verdes, por lo que son necesarios estrictos controles para no afectar el número de ejemplares que quedan.

Valor ecológico-económico de las áreas protegidas

Además de tener un valor fundamental en el mantenimiento de vida sobre la tierra en todas las escalas jerárquicas, las áreas protegidas también proporcionan materia prima, alimento, agua, oportunidades recreativas y control de microclimas de forma gratuita. En Costa Rica se ha aprovechado la existencia de estas áreas protegidas para el turismo Parques Nacionales de Costa Rica
Primer Parque Fundado
Parque Nacional Volcán Poás, 1955
Parque más pequeño
Parque Nacional Manuel Antonio, 16 km²
Parque más grande
Parque Internacional La Amistad, 1991 km²
Parque más visitado
Parque Nacional Volcán Poás

Canjes de deuda por naturaleza

Durante la década de los ochenta, diversos factores que afectaron América Central obligaron a los países de esta región a la búsqueda de préstamos para poder pagar los intereses de deudas que ya tenían pendientes hasta que estos intereses se volvieron impagables, después de esto nació la idea de comprar la deuda del tercer mundo a un valor reducido y pagarla al valor nominal verdadero, en moneda local, invirtiéndola después en proyectos de conservación. Entre 1987 y 1989 Costa Rica convirtió parte de su deuda externa comercial en este tipo de bonos de conservación, pasando a ser el país número uno en el mundo en relación a transacciones de esta índole. Los fondos se utilizaron en el financiamiento de sus parques nacionales y áreas protegidas, el fortalecimiento de instituciones conservacionistas públicas y privadas, educación ambiental, ecoturismo, manejo sostenible de los bosques y la adquisición de tierras para la expansión de parques. Varios parques se han visto muy beneficiados de los canjes de deuda por naturaleza, en particular Corcovado, Guanacaste, La Amistad, Braulio Carrillo, y Tortuguero, así como la reserva privada de bosque nuboso Monte Verde y el centro ecológico La Pacífica.